17 mar. 2010

Rachel Lang te amo






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Sin intenciones de decir algo profundo (porque no lo visualizo)
quería contarte que ayer ví una pelicula.

Sí, aunque no lo creas lo hice.
Ví Carrie 2, como a las 4 de la mañana.

No sé por qué, pero para mí lo que cuenta de las películas son las historias. No la estética del cine. Y es diferente de cualquier otra expresión artística. Porque narra, supongo. Pero no alcanza con lo que digo, porque si yo hubiese filmado Carrie 2 con un celular seguro no me hubiese emocionado como me emocioné.

Siempre lo mismo, ante una mínima posibilidad de que una historia de amor peliculera quepa en un cacho de realidad; el corazón me late a mil. Me pasa con las novelas que mira mi hermana y que yo engancho. La música, las escenas, las caras de los implicados. Todo es muy hermoso. Y yo acostado en un sillón me encuentro elevándome en pulsaciones. Bombeando sangre a dos pesos. Llega un momento en que no puedo soportarlo y estallo. Estalla la historia. O al menos la mía. Estalla porque no aguanta tanta azúcar, no porque descrea en las historias de amor. Estalla y dice:

Nooooooo! (con vos de dolor-diversión) No existe esta historia de amor!

Y ahí bajan las pulsaciones por minuto.
Encima son las típicas historias. No es que hay que rebuscarsela mucho para emocinarme. Con una historia bien berreta, una clásica, ya está. A mí me tenés. viéndola y emocionandome como un niño 11 años después (carrie 2, 1999), pero me tenés al fin.
Dos chicos de historias y rumbos diferentes, se cruzan. Y bueno, aprenden cosas juntos blablabla.
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Ahora me dormí una siesta y me levanté. La cosa ya no es igual después de haber descansado el balero. pero ¿qué hay?, lo de anoche no fué la primera vez que me pasó, y aunque no me inunde la emoción, y tenga ganas de mear, es re válido lo que me pasó.

No me las creo a las historias de amor en las peliculas yanquis, ni en novelas locales (las latinas, menos que menos), no sé si quedó claro más arriba. sospecho que no. Pero es lo que decía, la historia de amor avanza, avanza, avanza y me succiona. tanta y tanta perfección; tanta y tanta felicidad (en la historia) termina por empalagarme de perfección y felicidad. Y todo este exceso de mentiras funciona como alguien que te apoya la mano en el pecho y te dice: "Manu, son las 9am". Y volvés. "En la realidad" se te mezcla todo ahora. Ya no sabés qué es lo que viene, si una historia de amor a lo Carrie 2 o una de las tuyas, donde no hay muertes sangrientas, pero sí muchxs muertxs vivientes.

manolo



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